Ibiza vivió en 2025 su mayor año de taquilla registrado, y ahí está justamente el problema. La isla gana más dinero con menos gente que paga más, lo que da un buen resultado trimestral y una forma lenta de perder al público que levantó el lugar.

¿Cuánto dinero están moviendo de verdad los clubes?

La taquilla de los clubes de la isla alcanzó los 160 millones de euros en 2025, frente a 150 millones en 2024, según el IMS Electronic Music Business Report redactado por Mark Mulligan, de MIDiA Research. Esa cifra es solo taquilla: no cuenta las mesas VIP, ni el servicio de botella, ni la hospitalidad, que es donde están los márgenes de verdad. Y se gana con menos noches. La media de eventos por sala cayó de 144 en 2023 a 140 en 2025. El modelo es claro: más rendimiento, menos volumen, menos puertas pero más caras.

¿Cuánto cuesta de verdad una noche ahora?

La entrada casi se ha duplicado en una década, de unos 40 a 60 euros en 2015 a 80 a 150 euros en 2024. En lo más alto, un pase VIP en Hï Ibiza sale por 1.000 euros por persona, e incluye acceso prioritario, las zonas VIP y cuatro copas, champán aparte. Hasta la pista sale cara: la entrada de la noche de apertura en Hï figuraba a 120 euros, mientras que Amnesia Pyramid arrancaba en 55 y el Circoloco de DC-10 en 56. Dentro, las copas rondan los 15 a 20 euros. Nada de esto es un descuento secreto esperando a que lo encuentres: es el precio de la sala.

Una escena que duplica su precio de entrada en diez años no amplía su público, lo selecciona.

¿Adónde va el público expulsado por los precios?

La presión no está solo en la puerta del club. Desde julio de 2024 la isla retiró 14.532 plazas turísticas en 2.831 anuncios de Airbnb, con la presidenta balear Marga Prohens declarando a Ibiza 100 por cien libre de alojamiento sin licencia. Quita las camas baratas y dobla la entrada, y las cuentas dejan de salir para el raver joven y sin un duro, que es la sangre de cualquier escena. Ese público no deja de bailar. Se mueve, a Tulum, a Tiflis, a Medellín, a donde un fin de semana siga costando lo que costaba un fin de semana.