Durante 18 años, las cabezas más profundas del minimal del planeta apuntaron su calendario a una sola franja de arena rumana. Ahora el ritual se va de casa. Sunwaves ha confirmado que SW35, celebrado del 1 al 5 de mayo de 2025 en Mamaia Nord, fue la última edición montada en la costa rumana del mar Negro, y el equipo se lleva todo cruzando fronteras.

No es un festival pequeño cambiando de sitio. Es el cuartel general espiritual del rominimal, ese sonido lento, hipnótico, de sesiones maratón que Raresh, Rhadoo y Petre Inspirescu convirtieron en un producto de exportación global, que recoge su arena y se echa a andar.

¿Por qué se va Sunwaves de Rumanía?

Los organizadores no lo maquillaron. "Unfortunately things are the way that they are and it's out of our control", escribieron, señalando las condiciones para montar el evento en casa. Los habituales llevan años describiendo una fuerte presencia policial alrededor del recinto, y el comunicado se lee como el final de una larga batalla perdida contra la logística de montar una rave de cinco días, del ocaso al amanecer, en una playa pública.

Lo que se negaron a hacer fue dejar que sonara como una ruptura con el público. "Our love for our country and our local audience will always be part of #SW", escribió el equipo. "We'll meet like we did before on various continents, in countries that share our values, in places where our community is treated with respect."

"We'll meet like we did before on various continents, in countries that share our values, in places where our community is treated with respect."

¿A dónde va Sunwaves ahora?

La respuesta llegó rápido: SW36 aterrizó en Roquetas de Mar, en la costa de Almería, en el sur de España, del 4 al 8 de septiembre de 2025. Mismo plano, otro mar. Cinco días, más de 50 artistas, las sesiones maratón en b2b que se estiran hasta la luz del día, ahora bajo palmeras mediterráneas en lugar del viento del mar Negro. La despedida rumana de 2025 llevaba ya el cartel que te dice lo que es esta escena: Ricardo Villalobos, Sonja Moonear, Seth Troxler, tINI, Priku y Praslea, entre otros.

La pregunta abierta es si la magia estaba en la música o en el lugar. Sunwaves nunca fue solo una hoja de bookings. Era Mamaia a las 6 de la mañana, una luz concreta, una arena concreta, un público que viajaba por ello. Trasladar eso a España es una apuesta real: la de que el rominimal es un sonido que puedes guardar en un flight case, y no algo que solo ocurre en una playa.