¿Qué hay realmente dentro de la instalación?

Tomorrowland reconstruye su Avicii Tribute Experience como una sala inmersiva de 144 metros cuadrados, abierta en los dos fines de semana de 2026, del 17 al 19 de julio y del 24 al 26 de julio en Boom. En el centro hay una gran pantalla LED con una pieza audiovisual exclusiva que enlaza imágenes del festival con momentos de estudio y ese tipo de material creativo personal que rara vez sale de un archivo.

A su alrededor está lo que da peso a la sala: objetos de la colección personal de Avicii, muchos a la vista del público por primera vez fuera del museo Avicii Experience de Estocolmo. El acceso es limitado y la reserva anticipada es obligatoria, lo que deja claro que esto se concibe como un recorrido pausado, no como una parada para el selfie camino del escenario.

¿Por qué anclarlo todo en 2011?

La fecha es la historia. 2026 son los 15 años desde que Tim Bergling pisó por primera vez la MainStage de Tomorrowland en 2011, la racha que convirtió a un productor sueco en el artista que todo Boom quería ver. Construir el homenaje sobre ese aniversario es una forma limpia de decir lo que el festival significa sin necesidad de un discurso.

Una escena que pierde a los suyos tan jóvenes les debe más que un minuto de silencio. Les debe el trabajo.

¿Qué se puede escuchar y vestir de verdad?

Tres de sus sets en Tomorrowland, los de 2012, 2014 y 2015, se remasterizan en audio espacial y se ponen a disposición a través de Apple Music y la app de Tomorrowland, en varios casos por primera vez. También hay una colección de ropa Avicii x Tomorrowland, a la venta en línea y en el recinto, con todos los beneficios destinados a la Tim Bergling Foundation. La colección se apoya en gráficos extraídos de las ondas de sonido y el efecto Doppler, de modo que la prenda lleva una idea y no solo una cara.