¿Qué denuncia exactamente el GEN-GOB?

El grupo ecologista ibicenco GEN-GOB ha llevado UNVRS ante las autoridades. En una denuncia presentada esta semana, pide a las administraciones competentes que inspeccionen con urgencia las condiciones de funcionamiento del club ubicado en el antiguo solar de Privilege, en San Rafael, al entender que ha operado muy por encima de su aforo legal durante toda la temporada 2025.

Todo gira en torno a las cifras. Según el GEN-GOB, el local explota una licencia heredada de Privilege autorizada para 4.000 personas. UNVRS, por su parte, publicita un aforo de 10.000 en 6.500 metros cuadrados, y el grupo cita informaciones de prensa que situaron la asistencia simultánea entre 10.000 y 15.000 personas en las noches punta. Su argumento jurídico se apoya en la Ley balear 3/2022, que obligaría a reducir el aforo de los locales reformados, y en la idea de que el establecimiento se habría demolido y reconstruido en vez de simplemente rehabilitarse, lo que pondría en duda la licencia heredada.

Un testimonio de un asistente recogido en la denuncia describe una sala tan llena que era imposible moverse, como sardinas en lata.

La denuncia también señala la seguridad y la movilidad: aglomeraciones en las salidas de emergencia y las barras, escoltas VIP que abren paso entre la multitud, atascos recurrentes en la carretera Eivissa Sant Antoni y peatones caminando por los accesos sin medidas adecuadas.

¿Qué le ocurre ahora al club que se dice el mayor del mundo?

El GEN-GOB reclama inspecciones urgentes, la certificación oficial del aforo autorizado, la apertura de un expediente sancionador si se confirman irregularidades e incluso la suspensión temporal de la actividad si se detecta un riesgo inminente. A 14 de junio, ni la operadora The Night League, la empresa detrás de Hi Ibiza y Ushuaia, ni la administración local habían respondido públicamente.

UNVRS abrió el 30 de mayo de 2025 presentándose como el primer hiperclub del mundo: una infraestructura de estadio envuelta en servicio de club, con una residencia que reunió a Eric Prydz, Anyma, Jamie Jones, Fisher y Carl Cox. La denuncia desplaza el foco del espectáculo al papeleo, y a la distancia entre un aforo anunciado y uno autorizado.