¿Qué compró exactamente Yoyaku en Berlín?
Yoyaku, la distribuidora y red de sellos parisina que nació de una tienda de discos de Belleville en 2015, se ha quedado con los activos de OBJECTS Manufacturing, una planta de prensado berlinesa que entró en quiebra en octubre de 2025. El acuerdo se cerró a principios de 2026. En lugar de despiezar la fábrica, Yoyaku la mantuvo en marcha: el fundador Benjamin Belaga se mudó a Berlín para ponerse al frente como director de la planta, y buena parte de la plantilla se quedó, incluido el fundador de OBJECTS, Jeremy Guillot.
Esa continuidad es justo lo que importa. La fábrica trabaja con prensas Alpha Phoenix y una línea galvánica integrada, de modo que el corte de lacas, la producción de stampers y el propio prensado caben bajo un mismo techo. Hacerse con una planta que funciona, con su galvánica y su gente de control de calidad, es mucho más difícil de replicar que comprar máquinas.
¿Por qué una distribuidora quiere su propia fábrica y su propia logística?
El cuello de botella del vinilo nunca ha sido la demanda, sino la oferta: pocas plantas, plazos eternos y un margen de distribuidor atrapado entre unos costes de prensado que no controla y unas tiendas que querían su stock para ayer. Tener la fábrica le da la vuelta a todo. Junto a la compra, Yoyaku ha lanzado Kurtezy, una plataforma berlinesa de distribución y logística gestionada desde la planta de OBJECTS por Jamie Fry de KMA60 a tiempo completo, con Sammy Dee de Perlon.
Según Yoyaku, Kurtezy no es una simple extensión de la casa, sino una iniciativa berlinesa pensada desde dentro del ecosistema local del disco.
El matiz cuenta. Los discos deben moverse a través de las tiendas berlinesas que ya existen, y no recogerse directamente a la salida de fábrica: así las tiendas de la ciudad siguen en el circuito en vez de quedar fuera de juego.
¿Dónde está la nueva tienda y cómo encaja Barcelona?
El 15 de junio de 2026, Yoyaku abrió su primer local fuera de París, en Carrer de Llull 48, dentro del complejo Bridge 48 del barrio de Sant Martí, a un paso del parque de la Ciutadella. La apertura cayó en plena temporada de la OFFWEEK, con una sesión instore sorteada entre quienes estaban de paso.
Pon las piezas en fila y aparece una estructura europea de tres patas: París para la curaduría y la distribución, Berlín para el prensado, Barcelona como nuevo escaparate. Para una independiente que, según Yoyaku, ya hace cerca del 70 % de sus ingresos de distribución en el extranjero, una segunda tienda física en una ciudad cargada de turismo electrónico es menos un capricho que la salida comercial de una cadena de suministro que ahora posee, del corte al mostrador.



